ADOLFO SÁNCHEZ VÁZQUEZ, EL POETA
dissabte, de setembre 15, 2012
MIQUEL ÀNGEL SÒRIA
"Lo decisivo no es estar –acá o allá- sino como se está, ser congruente con los valores y los ideales por los que un día fui arrojado de mi patria al exilio"
En ple escàndol per la [recent] corrupció/manipulació en les eleccions mexicanes, es fa més palesa la figura de Lázaro Cárdenas i el rebement als exiliats espanyols arribats a bord del Sinaia. Era un tretze de juny de mil nou-cents trenta-nou. En el vaixell arribava una munió de lluitadors per la república i contra el feixisme.
Molt s'ha parlat del fet i dels noms destacats entre els passatgers, però vull fixar la meva atenció en la figura d'un jove filòsof, 23 anys, nascut a Algeciras el 17 de setembre de 1915. Aquest mes faria els 97 anys i el seu record em porta a la memòria el poema d'un company en aquell viatge, mort també a Ciutat de Mèxic només quatre mesos després: Tomás Segovia. El text, pel seu contingut, es podria adjudicar al nostre filòsof.
Crónica
Por esas fechas me abracé a mi vida
Y en un gran ímpetu me la llevé
A lo más alto lo más limpio lo más mío
A empezar con lo puesto
Con un puñado fiel de contusiones
Con algunas dulzuras salvadas de las olas
Con la vertiginosa decisión
De volverme invisible a todo salvamento
Solo en el mundo
Sostenido no más que por el miedo
Y su incitante viento helado
Mi delicioso miedo de entraña deslumbrada
Perdido y exaltado
Ante la multitud de rutas vírgenes
Con la blanca pizarra del futuro
Recién borrada y fresca
Pues con un gesto temerario había abierto
La más que peligrosa libertad
En la que todavía hoy
No sé bien cómo habré sobrevivido.
La primera notícia d'Adolfo Sánchez Vázquez la vaig tenir a través de la publicació de l'antologia de texts Estética y marxismo, l'any 1970, Ediciones Era, Mèxic DF. Després coneixeria la seva tasca com a formador de filòsofs, el seu compromís reflectit amb claredat en la intervenció a la Universitat de La Habana, al rebre el Doctorat Honoris Causa: "Ser marxista hoy significa no sólo poner en juego la inteligencia para fundamentar la necesidad y la posibilidad de esa alternativa (al capitalismo), sino también tensar la voluntad para responder al imperativo político-moral de contribuir a realizarla".
La seva vesant de poeta la vaig conèixer bastant més tard i no és d'estranyar, perquè malgrat ser la seva primera activitat intel·lectual, i origen de la filosòfica i estètica, ell mateix la considerava com a "una amant secreta". Si afegim les dificultats per accedir a l'obra publicada, el quasi desconeixement de la mateixa està assegurat.
Però aquí hi ha alguna mostra. El sonet Yo sé esperar podria ser utilitzat com a model de la defensa de la recuperació de la memòria històrica. Una recuperació que no accepta concessions, ni mirades enrere, sinó les justes.
Si para hallar la paz en esta guerra
he de enterrarlo todo en el olvido,
y arrancarme de cuajo mi sentido
y extirpar la raíz a que se aferra;
si para ver la luz de aquella tierra
y recobrar de pronto lo perdido,
he de olvidar el odio y lo sufrido
y cambiar la verdad por lo que yerra,
prefiero que el recuerdo me alimente,
conservar el sentido con paciencia
y no dar lo que busco por hallado,
que el pasado no pasa enteramente
y el que olvida su paso, su presencia,
desterrado no está, sino enterrado.
Gran part de la seva poesia és anterior o del temps de la guerra. El Romance de la ley de fugas és del 33: (...) "Los civiles mientras tanto / retrasaban sus andares. /Yo los vi cómo se echaban / los fusiles a la cara... / ...Yo los vi cómo apuntaban. // Un grito de muerte / cruzó por el aire" (...)
Ja en plena guerra, segueix fent la crònica del moment:
AL HÉROE CAÍDO
Tu corazón caliente, derribado,
levanta un estandarte en la mañana
por la pendiente del dolor cruzado.
Contra el rumbo del aire, se devana
gran madeja de muerte en tu cintura
enredada de sangre en tu ventana.
Entre nieblas de pólvora, va oscura
la mano que te lleva hacia estaciones
que clavarán la muerte en tu espesura.
¡Camaradas, de esbeltos corazones,
vedle, muerto, caído, prisionero,
del ataque de mudos tiburones!
¡Vedle, pronto, vosotros, marinero,
aviador, tanquista, combatiente,
navegando sin vida, sin remero!
¡Que se aparten las manos de su frente,
que en pañuelos de sangre, no vencida,
van bordando un gemido transparente!
De pie, junto a su mano descendida,
firmes estamos, el fusil al brazo,
muro ardiente sobre la pena erguida.
I no vull acabar, ja que he dit en altres ocasions que tornem a temps foscos que José Saramago anunciava un 13 de juny del 2007: "Estamos llegando al final de una civilización y se presentan tiempos de oscuridad: el fascismo puede regresar"; no vull acabar sense la crida, d'uns altres temps, d'Adolfo Sánchez Vázquez:
¡Camaradas!
Las antenas de todo el mundo radian vuestro heroismo
mientras vuestros fusiles desclavan la bandera del hambre!
¡Adelante!
Contra el fascismo,
contra su vientre,
contra su sangre,
contra los que dejaron un fulgor de vidrio
en la mirada de nuestros hermanos presos,
contra los que abrieron un canal de fiebre en los oídos
cuando el paro acuchillaba vuestras sienes,
contra los que desvelaron la risa de vuestros hijos
hasta convertirla en gritos
(...)
¡Adelante, camaradas,
que el hambre no dominará por vuestras venas
ni el paro acuchillará vuestras sienes,
ni iluminará vuestros ojos la luz dolorosa de la comisaría!
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"Lo decisivo no es estar –acá o allá- sino como se está, ser congruente con los valores y los ideales por los que un día fui arrojado de mi patria al exilio"
En ple escàndol per la [recent] corrupció/manipulació en les eleccions mexicanes, es fa més palesa la figura de Lázaro Cárdenas i el rebement als exiliats espanyols arribats a bord del Sinaia. Era un tretze de juny de mil nou-cents trenta-nou. En el vaixell arribava una munió de lluitadors per la república i contra el feixisme.
Molt s'ha parlat del fet i dels noms destacats entre els passatgers, però vull fixar la meva atenció en la figura d'un jove filòsof, 23 anys, nascut a Algeciras el 17 de setembre de 1915. Aquest mes faria els 97 anys i el seu record em porta a la memòria el poema d'un company en aquell viatge, mort també a Ciutat de Mèxic només quatre mesos després: Tomás Segovia. El text, pel seu contingut, es podria adjudicar al nostre filòsof.
Crónica
Por esas fechas me abracé a mi vida
Y en un gran ímpetu me la llevé
A lo más alto lo más limpio lo más mío
A empezar con lo puesto
Con un puñado fiel de contusiones
Con algunas dulzuras salvadas de las olas
Con la vertiginosa decisión
De volverme invisible a todo salvamento
Solo en el mundo
Sostenido no más que por el miedo
Y su incitante viento helado
Mi delicioso miedo de entraña deslumbrada
Perdido y exaltado
Ante la multitud de rutas vírgenes
Con la blanca pizarra del futuro
Recién borrada y fresca
Pues con un gesto temerario había abierto
La más que peligrosa libertad
En la que todavía hoy
No sé bien cómo habré sobrevivido.
La primera notícia d'Adolfo Sánchez Vázquez la vaig tenir a través de la publicació de l'antologia de texts Estética y marxismo, l'any 1970, Ediciones Era, Mèxic DF. Després coneixeria la seva tasca com a formador de filòsofs, el seu compromís reflectit amb claredat en la intervenció a la Universitat de La Habana, al rebre el Doctorat Honoris Causa: "Ser marxista hoy significa no sólo poner en juego la inteligencia para fundamentar la necesidad y la posibilidad de esa alternativa (al capitalismo), sino también tensar la voluntad para responder al imperativo político-moral de contribuir a realizarla".
La seva vesant de poeta la vaig conèixer bastant més tard i no és d'estranyar, perquè malgrat ser la seva primera activitat intel·lectual, i origen de la filosòfica i estètica, ell mateix la considerava com a "una amant secreta". Si afegim les dificultats per accedir a l'obra publicada, el quasi desconeixement de la mateixa està assegurat.
Però aquí hi ha alguna mostra. El sonet Yo sé esperar podria ser utilitzat com a model de la defensa de la recuperació de la memòria històrica. Una recuperació que no accepta concessions, ni mirades enrere, sinó les justes.
Si para hallar la paz en esta guerra
he de enterrarlo todo en el olvido,
y arrancarme de cuajo mi sentido
y extirpar la raíz a que se aferra;
si para ver la luz de aquella tierra
y recobrar de pronto lo perdido,
he de olvidar el odio y lo sufrido
y cambiar la verdad por lo que yerra,
prefiero que el recuerdo me alimente,
conservar el sentido con paciencia
y no dar lo que busco por hallado,
que el pasado no pasa enteramente
y el que olvida su paso, su presencia,
desterrado no está, sino enterrado.
Gran part de la seva poesia és anterior o del temps de la guerra. El Romance de la ley de fugas és del 33: (...) "Los civiles mientras tanto / retrasaban sus andares. /Yo los vi cómo se echaban / los fusiles a la cara... / ...Yo los vi cómo apuntaban. // Un grito de muerte / cruzó por el aire" (...)
Ja en plena guerra, segueix fent la crònica del moment:
AL HÉROE CAÍDO
Tu corazón caliente, derribado,
levanta un estandarte en la mañana
por la pendiente del dolor cruzado.
Contra el rumbo del aire, se devana
gran madeja de muerte en tu cintura
enredada de sangre en tu ventana.
Entre nieblas de pólvora, va oscura
la mano que te lleva hacia estaciones
que clavarán la muerte en tu espesura.
¡Camaradas, de esbeltos corazones,
vedle, muerto, caído, prisionero,
del ataque de mudos tiburones!
¡Vedle, pronto, vosotros, marinero,
aviador, tanquista, combatiente,
navegando sin vida, sin remero!
¡Que se aparten las manos de su frente,
que en pañuelos de sangre, no vencida,
van bordando un gemido transparente!
De pie, junto a su mano descendida,
firmes estamos, el fusil al brazo,
muro ardiente sobre la pena erguida.
I no vull acabar, ja que he dit en altres ocasions que tornem a temps foscos que José Saramago anunciava un 13 de juny del 2007: "Estamos llegando al final de una civilización y se presentan tiempos de oscuridad: el fascismo puede regresar"; no vull acabar sense la crida, d'uns altres temps, d'Adolfo Sánchez Vázquez:
¡Camaradas!
Las antenas de todo el mundo radian vuestro heroismo
mientras vuestros fusiles desclavan la bandera del hambre!
¡Adelante!
Contra el fascismo,
contra su vientre,
contra su sangre,
contra los que dejaron un fulgor de vidrio
en la mirada de nuestros hermanos presos,
contra los que abrieron un canal de fiebre en los oídos
cuando el paro acuchillaba vuestras sienes,
contra los que desvelaron la risa de vuestros hijos
hasta convertirla en gritos
(...)
¡Adelante, camaradas,
que el hambre no dominará por vuestras venas
ni el paro acuchillará vuestras sienes,
ni iluminará vuestros ojos la luz dolorosa de la comisaría!





