Ara fa 32 anys, a Managua, a les 11 h del dia 20 de juliol de 1979, van arribant els comandants del FSLN. Els de més edat, Tomàs Borge –ex GPP(Guerra Popular Prolongada)- i Víctor Tirado López –ex Tercerista (o Insurreccional)- s'abracen i agafats del braç pugen, per donar exemple, a la part davantera d'un camió. Amb ells es troba Carlos Núñez –ex Proletario-. És simbòlica la reunió de les tres fraccions en que l'any 1976 s'havia dividit el Front Sandinista d'Alliberament Nacional. Només feia 4 mesos que s'havien reunificat.
Darrera quedaven els duríssims anys de lluita guerrillera i una munió de màrtirs que l'alegria de la victòria no pot fer oblidar. El primer de tots, Carlos Fonseca Amador, fundador del Front amb Tomàs Borge, i al que Carlos Mejía Godoy canta:
Comandante Carlos, Carlos Fonseca,
tayacán vencedor de la muerte,
novio de la patria rojinegra
Nicaragua entera te grita:
¡presente!
CARLOS FONSECA HABLA DE RUBEN DARÍO
Nunca han sido sus versos más hermosos
Que recitados por la boca trémula
De esta muchacha herida, princesa de verdad
Bajo el nicaragüense sol de encendidos oros.
Para ella, de regreso del combate,
Esos versos son tambén su alimento:
ella defiende
La belleza de esas palabras populares
Como defiende la justicia, esta tierra en
que nació,
Arriesgando su pecho casi de adolescente
Frente a la bàrbara metralla. Tiene en su mochila
Un libro de Rubén, una foto de Sandino con el
sombrero alón,
una carta triste y esperanzada de su madre
y el puñado de jazmines que le dio su novio.
Esos versos son nuestro orgullo y nuestro lujo,
Un lujo de los pobres, como las montañas y
los atardeceres,
Pero creo que nunca han sido tan bellos
Que en la boca de esta combatiente herida.
Ya yo no los escucho: he muerto en la batalla.
Ahora estoy donde están Darío y Sandino:
soy nadie, soy todos,
Sin embargo sé que la victoria es inminente,
Y sé que ella, nacida como un niño entre el dolor
y la sangre,
Nacida como un niño del amor,
Vendrá recitando esos versos de un
muchachito nicaragüense
Que se hizo hombre y famoso, y no olvidó jamás
La tierra de volcanes, de penas y de luchas.
Donde reposa como un padre en el corazón
de su pueblo.
Roberto Fernández Retamar ( La Habana, 18.6.79)
Entre els religiosos compromesos amb la lluita revolucionària, potser el més famós és Ernesto Cardenal, però els sandinistes sempre tenen un record per el sacerdot i poeta asturià Gaspar García Laviana, mort al setembre de 1978.
(...)
Cuando ganemos la guerra,
no vengáis compungidos a mi tumba
con rosas y claveles
rojos, como mi sangre derramada.
Os juro que me levantaré
y os azotaré con ellos.
Sólo admitiré violetas
como ni carne macerada,
como el dolor de mi madre,
como el hambre campesina
de mi América Latina.
Cuando muera
Todo verdad en los ojos guerrilleros,
todo verdad, amigo, aunque te pese,
aunque digas que la verdad es el orden
sacratísimo de tus antepasados.
La verdad guerrillera está en los mártires
ejecutados a diario en la montaña
por americanos de mirada azul
mentirosa como la de sus abuelos.
La mirada azul que sólo mira el blanco
de la piel, sajón, y rubio de cabello
conlleva la guerra de la piel morena.
Necesitamos el fruto de la paz
que germina en la guerra guerrillera
y florece de igualdad y de justicia.
La guerrilla
Leonel Rugama quasi no va tenir temps d'escriure ja que moria als 20 anys. José Coronel Urtecho –principal intel·lectual nicaragüenc- escriu: "Porque donde debe de tener más impacto la revolución, desde luego, es en nosotros. Quien no se entregue a la revolución es porque está loco o petrificado en su pasado, es fósil. En Nicaragua o se es fósil o se es revolucionario (...) Leonel Rugama es entonces uno de los símbolos de las realidades más profundas de la revolución. Como Sandino o Carlos Fonseca o cada uno de nuestros héroes (...) Joven tremendo tan tremendo que se murió de tremendo".
A los héroes sandinistas:
Julio Buitrago Urroz
Alesio Blandón Juárez
Marco Antonio Rivera Berrios
Aníbal Castrillo Palma
Yo vi los huecos que la tanqueta Sherman
abrió en la casa del barrio Frixione.
y después fui a ver más huecos
en otra casa por Santo Domingo.
Y donde no habí huecos de Sherman
había huecos de Garand
o de Madzen
o de Browning
o quién sabe de qué.
Las casas quedaron llenas de humo
y después de dos horas
Genie sin megáfono gritaba
que se rindieran.
Y antes hacía como dos horas
y antes hacía como cuatro horas
y hacía como una hora
gritaba
y gritaba
y grita.
Que se rindieran.
Mientras la tanqueta
y las órdenes.
Las Browning
las Mazden
las M-3
los M-1
y las carretas
las granadas
las bombas lacrimógenas...
y los temblores de los guardias.
NUNCA CONTESTÓ NADIE
Porque los héroes nunca dijeron
que morían por la patria,
sino que murieron.
Leonel Rugama, Las casas quedaron llenas de humo (1969)
La revolució va convèncer, com és el cas d'Ernesto Gutiérrez, gent d'ideologia originàriament totalment oposada.
Mi país es tan pequeño
que 2 000 guardias sostienen el gobierno.
Mi país es tan pequeño
que la vida privada
tiene que ser a favor
o en contra del gobierno.
Mi país es tan pequeño
que el señor presidente
arregla personalmente
hasta los pleitos callejeros.
Mi país es tan pequeño
que con los rifles de la guardia
cualquier imbécil lo gobierna.
Ernesto Gutiérrez (1960)
Des de tot el món també se'ls hi va retre homenatge. El poemes del comunista Carlos Álvarez i de l'argentina Etelvina Astrada en són una mostra.
REDADA Y ALIJO
DE YANQUIS Y SUS MERCANCÍAS
EN NICARAGUA
"La policía les ocupó..."
(de los periódicos)
Detenido el general
Se le ha incautado un ejército;
al registrársele, un banco
tenía oculto un banquero;
un crematorio infinito
se le halló al obispo preso,
y al magistrado una cárcel
se le encontró en el cacheo.
Capturado el presidente:
se le ocupó su Gobierno.
Carlos Álvarez
I a la fi...
Y SE HIZO LA LUZ
Desde el alba preliminar del Caribe,
preludio del salto mortal e inmortal de América
ha comenzado a clarear,
a sumarse la luz,
luz de luz
y porque es tiempo de amanecer
en Nicaragua
de cuerpo entero se hizo la luz.
Por los aires iba huyendo
el Somoza,
el muy cobarde.
Por los aires
bien tronado el Somoza.
Por los aires iba huyendo
con los Cobres, los Tigres,
los comandantes Sangre, los tenientes Muerte,
los "guarditas",
(obsequio de graduación de la academia Militar West
Point para el susodicho cadetucho alias anastasio II)
Por los aires iba huyendo,
el desorejado desuellacara
que no perdía el tiempo
con su pasatiempo en los túneles del búnker
arrojando los cuerpos subversivos
a la fosa de los leones y de las serpientes.
Por los aires iba huyendo
el rufián
con su botín personal de 500 millones de dólares.
Son los monopolios del cemento, de los tejidos
de los alimentos, de los barcos, de los aviones,
de los papeles, de las tierras, de los cultivos,
de los poderes, de las matanzas, de la tortura,
del terror, de los terremotos, del plasma sanguíneo.
Por los aires iba huyendo
con vivos y muertos,
muy en familia
el junta-cadáveres
con sus pútridas reliquias de
Anastasio Somoza I,
fundador de la dinastía del terror,
asesino de Augusto César Sandino
y el delfín don Luis hermano primigenio
bien muerto por manos justicieras.
La hedentina tambiés es herencia legítima
y por eso la aspira exclusivamente
las narices de Tachito I,
la taikka, la tacha,
el tachero tachoso
que de un tachón lo borraron de América
Por los aires iba huyendo
el Herodes de Nicaragua
que ordenó fusilar a los niños
para que no se pasaran a la guerrilla liberadora.
Por los aires,
huyó por fin esta raza emputecida de tiranos,
¡Ay! de este hijo de puta
líbranos señor
pedían los oprimidos
y la tierra de Somoza
será a partir de ahora la tierra de los campesinos
dijo Sergio Ramírez,
nuestra revolución es generosa
no ha tenido necesidad de paredonear a nadie,
a los presos en las cárceles los humanizaremos
queremos cambiarlos de bestias en hombres
dijo el pueblo,
he puesto al servicio de la Revolución mi sacerdocio y mi poesía
dijo Ernesto Cardenal,
ser generosos con ellos será nuestra mejor venganza
dijo Tomás Borge,
luchamos para echar a los perros de Somoza
dijeron los niños,
ahora viviremos como hermanos no como explotados
dijo el cura-canciller Miguel D'Escoto
y el pueblo cantaba la misa campesina
mientras el Santo Domingo de Guzmán
patrono de Managua
y los patriotas sandinistas
custodiaban a la revolución.
Todos recordaron a sus muertos:
Carlos Fonseca Amador, Leonel Rugama, Óscar Turcios,
Gaspar García Laviana, Claudia Chamorro,
Silvio Mayorga, Danilo Rosales, Hugo Medina,
Roberto Amaya, David Tejada, Julio Buitrago,
Luisa Amanda Espinosa, Igor Ubeda
y tantos nombres más.
Estalló la simiente arrojada a puños llenos
por el general de hombres libres
Augusto César Sandino.
Etelvina Astrada


