El 4 d'agost de 1912, a Cárdenas, província de Matanzas (Cuba) havia nascut Virgilio Piñera. Centenari, per tant, i centenari que volia destacar –ja ho pensava al 2011- quan Cuba inicia l'any recordant la seva figura i la seva obra.
Entre totes les notícies que ens han arribat de la illa, ens agrada la del muntatge d'un ballet sobre la seva primera obra de teatre, l'òpera Electra Garrigó, a càrrec d'una gloriosa supervivent: Alícia Alonso.
Home de teatre, Virgilio Piñera s'emocionaria amb els espectadors de la considerada la seva millor obra: Aire frío, plena d'actualitat, mai envellida. Una societat cubana, l'anterior a la revolució, empobrida, adaptada a la situación, amb un mascle dominant ─ Ángel: - "Voy a empuñar el látigo" és el seu leitmotiv─ al que ningú li fa cas perquè moralment està desarmat.
I fent un joc de màgia, li faríem saltar l'oceà per posar-lo en contacte amb aquest llenguatge dels governants del PP, que no diu mai allò que vol dir. Seria la sorpresa per un home que, en paraules de l'Antón Arrufat, escrivia "sense eufemismes", encara que en un altre món pogués xifrar el seu llenguatge com reconeix al seu Testamento:
Como he sido iconoclasta
me niego a que me hagan estatua
si en la vida he sido carne,
en la muerte no quiero ser mármol.
Como yo soy de un lugar
de demonios y de ángeles,
en ángel y demonio muerto
Sseguiré por esas calles...
En tal eternidad veré
nuevos demonios y ángeles,
con ellos conversaré
en un lenguaje cifrado.
Y todos entenderán
el yo no lloro, mi hermano...
Así fui, así viví,
así soñé. Pasé el trance.
Algú proper s'atansa més a ell en uns moments claus i decisius, eliminant vels i altres teixits, que fan el trànsit més directe, més efectiu, més real.
MUERTE CIENTÍFICA Y TÉCNICA
A Virgilio Piñera
Tal vez con el avance de la Ciencia y de la Técnica
se invente algo para la muerte.
Pudiera ser algo así, según lo pienso,
como pasar la muerte
por un tamiz muchas veces
más fino, desnudarla
de su inmensa retórica, despojarla
de toda inclinación ceremoniosa;
hacerla prescindir de edecanes
y lictores (de lectores también) y turiferarios
(vano incienso es el humo de la muerte).
Lograrla sencilla, simple y directa
como una brasa punto final en el medio
más bien largo de la vida,
sin presagios, sin profetas, sin cantantes
que nos quieran suicidar en un baño de lágrimas;
con parientes alegres y curiosos
que se maravillan de su pasmosa eficacia
confortable y hasta aplaudan y la vean
como una muestra de exhibición sin venta
que llegará a ser suya en cuanquier momento.
Pura muerte sin adulteraciones.
Otra candela que robamos
a los dioses muertos de miedo
para ahorrarnos trastornos inútiles,
escenas desgarradoras,
tristes espectáculos.
Una muerte
para entrar en confianza,
cómoda, segura,
automàtica, cibernética, ergonómica...
Una limpísima muerte
a la altura de la Ciencia y de la Técnica.
MARIO MARTÍNEZ SOBRINO (La Habana, 1931)
Abans d'aquest últim moment, Virgilio Piñera ens ha deixat una obra important con a novel·lista, autor dramàtic, contista, poeta, de tal importància que avui a Cuba s'ha de comptar am ell. I els cubans, curosos de la seva cultura, no l'obliden i dediquen aquest any del Centenari a atansar-lo als seus compatriotes, als seus lectors ─antics i nous─.
L'any de la seva mort encara escrivia:
"Isla", 1979
Aunque estoy a punto de renacer,
no lo proclamaré a los cuatro vientos
ni me sentiré un elegido:
sólo me tocó en suerte,
y lo acepto porque no está en mi mano
negarme, y sería por otra parte una
descortesía
que un hombre distinguido jamás haría.
Se me ha anunciado que mañana,
a las siete y seis minutos de la tarde,
me convertiré en una isla,
isla como suelen ser las islas.
Mis piernas se irán haciendo tierra y mar,
y poco a poco, igual que un andante
chopiniano,
empezarán a salirme árboles en los brazos,
rosas en los ojos y arena en el pecho,
En la boca las palabras morirán
para que el viento a su deseo pueda ulular.
Después, tendido como suelen hacer las
islas,
miraré fijamente al horizonte,
veré salir el sol, la luna,
y lejos ya de la inquietud,
diré muy bajito:
¿así que era verdad?
I per què serà que, encara que el record és el centenari del naixement, sempre sorgeixen referències a la mort? Potser perquè la mort ens obliga a fer inventari del que s'ha estat acumulant des del moment del naixement. Un moment en el que domina la inconsciència, la ignorància, en tot cas, de si serem mereixedors d'un record en el futur, a part del marc familiar.
Un record en el que apareguem, en una foto, al costat del gran ─en tots els sentits─ Lezama Lima. Al costat del qual escriurem una part important de la vida cultural de Cuba, al voltant de la revista Orígenes. I del que quan ho perdrem, haurem d'escriure un sonet difícil d'oblidar.
El Hechizado
A Lezama, en su muerte
Por un plazo que no pude señalar
me llevas la ventaja de tu muerte:
lo mismo que en la vida, fue tu suerte
llegar primero. Yo, en segundo lugar.
Estaba escrito. ¿Dónde? En esa mar
escrespada y terrible que es la vida.
A ti primero te cerró la herida:
mortal combate del ser y del estar.
Es tu inmortalidad haber matado
a ese que te hacía respirar
para que el otro respire eternamente.
Lo hiciste con el arma Paradiso.
─Golpe maestro, jaque mate al hado─.
Ahora respira en paz. Viva tu hechizo.


