MIQUEL ÀNGEL SÒRIA
Habitualment es parla del Julio Cortázar contista o novel·lista, però menys o poc, del poeta. Bé és cert que un escriptor ─no generalitzem!─ comença poeta ─ah! la daurada joventut─ i en alguns casos ho segueix sent o fa una renúncia dels seus pecats de joventut i es transforma en prosista. En aquests casos, la poesia es manté latent i aflora en algunes ocasions. Fent una agosarada simplificació, aquest podria ser el cas de Cortázar, com sembla ho va ser el de Saramago per posar algun exemple més.
Cortázar sempre acostuma a sortir en tots els homenatges al seu compatriota, el Che ("Yo tuve un hermano..." genial). I en moltes de les seves proses apareixen, com deixats anar, alguns poemes
Quant els seus "cronopios" estem a punt de celebrar els 29 anys de la seva mort, no puc evitar recordar els seus últims moments, viscuts amb la sorpresa de la mort sobtada de la seva companya Carol. El Llop i la Osseta havien recorregut algunes zones de descans de les autopistes franceses (Los autonautas de la cosmopista) amb l'avís de la mort prevista per la leucèmia del Julio. Però allò que diem de la mort, que és traïdora i no avisa, s'emporta a la Carol de forma fulminant. És possible que aquest fet accelerés el traspàs d'ell: morir d'amor i de nostàlgia.
Ja tenim els ingredients del melodrama que la personalitat de Cortázar no permetrà que es conjuntin.
La bola de cristal
Para Carol
Ya no me queda mucho por decir,
la larga noche viene.
Por eso es que te digo
que este final de día que me das
tiene una luz de bola de cristal
donde toda una vida se decanta
en sus reflejos irisados, en
una música de agua, un centro
de transparente trascendencia,
lo mismo que tus ojos cuando buscan
su sosiego en los míos.
La bola de cristal será una cita
cuando la noche llegue;
en su ausente mandala
podràs aproximar tu azul mirada
al colmado vacío de la esfera,
y sé que de algún modo
nos estaremos viendo,
y sé que de algún modo
te besaré los párpados.
Novembre del 1981
El llenguatge era un joc per a ell, però no només, també la forma d'expressar el seu compromís i això es pot apreciar en alguns d'aquests poemes inèdits. O, per ser més exactes, no publicats en vida d'ell.
EL POETA no necesita héroes
El héroe no necesita poetas
Como siempre, querellas de palabras:
héroe y poeta son lo mismo, el Che o Rimbaud,
su tarea es la ola de la vida en el instante
en que rompe contra el dique del tiempo
y lo destroza
Unidad castrense
El gobierno argentino reconoció a la Junta;
puesto que Dios los cría, ellos se idem.
Riesgo de las generalidades
Es fácil decir pueblo, decir patria,
es tan fácil decir República Argentina.
Los que se quedan satisfechos
con esas generalidades,
merecen desde ahora y sin más vueltas
a un general.
Comparen, cabrones
En el cuartel del Moncada donde los esbirros de Batista
torturaban
y castraban,
hay una escuela.
En la escuela de Vallegrande donde se aprendía a
deletrear flor y colibrí,
huele a sudor y a sangre.
VAYA a saber por qué, este tiempo me llega como una despedida,
un estar ya detrás, rebasado, excedido.
No me quejo, si el yo todavía se asoma
─la primera persona del singular, no hay otra
que no sea mentira o artificio─,
si frente a los que allá discurren
sobre mi narcisismo, que consiste
en decir llanamente que viví. Que aquí estuve,
que amé y que quise ser empecinadamente lo que fui,
me limito a mirar todavía adelante,
a no apelar a los fáciles subterfugios de oficio,
a las modestias que se estilan en el gremio,
qué puedo hacer en estas vísperas
en que todo se da como un adiós. ¿Cambiar, cambiarme,
ponerme esa corbata con el color de moda,
marcar el paso preferido, comprar la yerba o el tabaco
que se debe? Ah, yo.


